
Las abejas fabrican el propóleo para proteger la colmena de agresiones externas, repararla etc. Esto explica sus propiedades reparadoras.
Tiene una acción antibacteriana, antivírica, antiinflamatoria, antifúngica, antiséptica y cicatrizante, por lo que se utiliza para aliviar afecciones respiratorias, y digestivas. Es útil también en caso de estrés y estados depresivos.